Extremadura guarda tesoros que parecen detenidos en el tiempo, y la Finca Dehesa de Trabacuartos es, sin duda, uno de ellos. Situada en el corazón de la dehesa cacereña, esta finca representa la esencia del campo extremeño: encinas centenarias, horizontes infinitos y una arquitectura que exhala solera y autenticidad.
Celebrar una boda en Trabacuartos es sumergirse en una atmósfera de elegancia natural. Sus amplios espacios exteriores permiten diseñar celebraciones donde la naturaleza es la verdadera protagonista, ofreciendo un escenario rústico pero profundamente sofisticado para quienes buscan una boda con raíces y mucho carácter.
La boda de Belén e Ignacio
La boda de Belén e Ignacio fue un homenaje a la tradición y al buen gusto. La pareja eligió la majestuosa Iglesia de San Mateo, en el casco histórico de Cáceres, para celebrar su matrimonio. Las piedras centenarias de esta parroquia fueron el marco perfecto para una ceremonia llena de fe y emoción.
Tras el «sí, quiero», los recién casados y sus invitados se trasladaron a la Finca Dehesa de Trabacuartos. Para el catering, la apuesta fue tan clásica como exquisita: Lhardy. El emblemático establecimiento madrileño trasladó su excelencia gastronómica hasta Cáceres, ofreciendo un menú que combinó la tradición de sus fogones con la frescura del entorno rural.
Cada instante de este día tan especial fue capturado por el objetivo de Flowed, cuyo trabajo destaca por una estética limpia y una capacidad innata para encontrar la belleza en la espontaneidad. Desde los preparativos hasta la celebración en la dehesa, sus fotografías reflejan la felicidad radiante de Belén e Ignacio.
Reseñas de la Boda