Boda en Valdemorillo: el encanto de una casa familiar

Boda en Valdemorillo, Madrid

No hay escenario más especial para un «sí, quiero» que aquel que ya guarda los recuerdos de toda una vida. Celebrar una boda en una propiedad particular aporta una cercanía y una libertad creativa inigualables, pero también supone un reto logístico que requiere una coordinación milimétrica.

En esta ocasión, nos trasladamos a Valdemorillo, en la sierra de Madrid, para transformar la casa de los abuelos maternos de la novia en el escenario de una celebración auténtica, cargada de historia y con ese sabor a hogar que solo se consigue en las bodas celebradas «en casa».

La boda de Rocío y Carlos

La historia de Rocío y Carlos es la de un flechazo que comenzó una noche de verano en Navacerrada y que culminó en un día mágico en el que, a pesar de la incertidumbre de la pandemia, todo encajó a la perfección. La pareja comenzó su gran día en la Parroquia de Nuestra Señora de la Asunción, en Valdemorillo, con la música de Alborada acompañando sus pasos.

Rocío deslumbró con una pieza de alta costura de Romancera. La novia buscaba un estilo sofisticado de inspiración años 20, huyendo de lo aniñado. El resultado fue un vestido armónico de cuello protagonista que combinaba diversos tejidos con maestría. Completó su look con unos zapatos de Zara personalizados (forrados con tela de la propia firma Romancera), pendientes Art Déco vintage de El Taxador y horquillas de latón de Petrïta.

Lo más emocionante de la jornada fue, sin duda, la recepción en la casa de sus abuelos. Durante meses, la familia y amigos se volcaron en los preparativos: «Fuimos jardineros, pintores, floristas, electricistas…», recuerda Rocío. Desde Ana Cano Eventos, nos encargamos de dar forma a todo ese esfuerzo, contactando con los mejores proveedores y coordinando cada detalle para que la logística fuera invisible y los novios solo se preocuparan de disfrutar.

La decoración cobró vida con el mobiliario de EventOH! y la iluminación de Luces de Cuento, que transformó el jardín en un espacio de ensueño. De la propuesta gastronómica se encargó Ana Rey, con un catering tipo cóctel desenfadado y divertido que fue un éxito absoluto.

Las flores de Be Water Flores pusieron la nota de color y frescura, mientras que el equipo de VelvetHush, con el apoyo de Bárbara Lanzat, capturó cada instante con una naturalidad que es el fiel reflejo de la realidad. Por su parte, The Bright Side Weddings se encargó de inmortalizar en vídeo la magia de esta boda que siempre recordaremos como un regalo compartido en familia.